XXIII Memorial Urruti: dos días para competir, convivir y
mantener viva una memoria

La Guineueta vuelve a convertirse en el escenario de
una cita que ya forma parte del calendario del fútbol base. Los
días 12 y 13 de septiembre, los alevines masculinos y femeninos
serán los grandes protagonistas del XXIII Memorial Urruti, un
torneo que combina competición, formación y recuerdo.
Hay torneos que se juegan para ganar y otros que, además, se
juegan para recordar. El Memorial Urruti pertenece a esta
segunda categoría. Durante dos jornadas, el balón volverá a
rodar en La Guineueta con los alevines como protagonistas y con
el recuerdo de Javier Urruticoechea presente en cada partido.
El fútbol será el idioma común de un fin de semana en el que
equipos masculinos y femeninos medirán sus fuerzas con la
ilusión propia de estas edades. Habrá goles, celebraciones,
decepciones y partidos decididos por pequeños detalles. Pero
también habrá algo más difícil de reflejar en un marcador: la
experiencia de compartir vestuario, competir con respeto y
disfrutar del fútbol.
Sábado: el torneo echa a rodar
Desde primera hora, el ambiente irá creciendo alrededor de
los campos. Familias, entrenadores y aficionados acompañarán a
los equipos en una jornada en la que cada encuentro tendrá su
propia historia.
A estas edades, el fútbol todavía conserva una de sus mejores
versiones: la de los jugadores que corren detrás de cada balón
como si fuera el último, celebran cada gol con una alegría
desbordante y aprenden de cada derrota con la mirada puesta en
el siguiente partido.
Domingo: llega la hora de la verdad
El segundo día del Memorial elevará la emoción. Con las
posiciones decididas y los cruces sobre la mesa, cada partido
adquirirá una dimensión diferente.
Y entonces llegará el momento reservado para las finales.
Treinta minutos para decidir a los campeones, pero también
para cerrar dos jornadas que habrán dejado muchas más historias
que las que caben en una clasificación.
Dos campeones y una misma celebración
Los campeones tendrán su momento de gloria, como corresponde.
Pero el Memorial volverá a demostrar que en el fútbol base el
resultado es importante, aunque no lo sea todo.
Mucho más que fútbol
El XXIII Memorial Urruti volverá a ser también un punto de
encuentro para mantener vivo el recuerdo de una figura vinculada
al fútbol y, especialmente, a La Guineueta.
Por eso, cuando el último balón deje de rodar y los campos
recuperen poco a poco la tranquilidad, quedará la sensación de
haber vivido algo más que un torneo. Quedarán las fotografías,
las celebraciones, los abrazos después de cada partido y, sobre
todo, el recuerdo de dos días en los que el fútbol sirvió para
unir generaciones.
Porque el Memorial Urruti no solo recuerda el pasado. También
mira hacia el futuro. Y ese futuro corre detrás de un balón,
viste de corto y tiene nombre de alevín.
(06-09-26)
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